|  Introducción La prosperidad y el bienestar de la comunidad son directamente dependientes de una adecuada provisión de agua limpia. En adición a salud humana básica e higiene, la existencia de agua limpia y adecuada provee beneficios cruciales tales como regadío para la agricultura, entorno para una gran cantidad de animales y plantas, beneficios estéticos, oportunidades recreacionales, y un símbolo de vitalidad. Aunque el mundo está cubierto de agua en un 70 por ciento, sólo un 2.5 por ciento de ésta es agua dulce. Según un informe de la Comisión para Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas, un mero .007 por ciento de los recursos de agua dulce de la Tierra son accesibles para uso humano. Este informe también reporta que el uso del agua mundial ha aumentado a más del doble que el ritmo de crecimiento de la población durante este siglo. El manejo de los recursos de agua dulce para acomodar a comunidades en crecimiento se ha enfocado tradicionalmente en el lado de proyectos de provisión tales como represas y embalses. Pero a menudo estos proyectos a gran escala han generado impactos negativos tales como la diversión del agua desde los habitats de peces y animales y han creado dependencia en prácticas derrochadoras. Además, el costo de obtener y tratar nuevas fuentes de agua ha crecido sin parar haciendo que las opciones desde la perspectiva de la demanda parezcan económicamente atractivas. Igual como la subida de precios de combustibles durante la crisis de energía de los años 70 llevó al desarrollo de máquinas y vehículos más eficientes en el uso de energía, mejoras recientes en la tecnología de uso del agua para sanitarios, duchas, equipos de regadío, y grifos han permitido mantener estilos de vida de calidad a la vez que se consume menos agua. (Eficiencia de Agua: Un Recurso para Gerentes de Utilidades Públicas, Planificadores Comunitarios, y Otros Tomadores de Decisiones, El Instituto Rocky Mountain, 1994) Estrategias de eficiencia de agua tratan de emplear estas tecnologías junto con prácticas de manejo innovativo para usar menos agua a la vez de entregar un nivel de servicio igual o mejor a los consumidores Hay numerosas estrategias o "Prácticas de Buen Manejo" (en inglés "Best Management Practices" or BMP) que pueden ser utilizadas por comunidades y gobiernos locales que tratan de ser eficientes en el uso de agua. Algunos ejemplos incluyen los siguientes:
* estructura del índice conservación/eficiencia * reducción de pérdidas en los sistemas de provisión * ordenanzas de aguas servidas * paisajismo eficiente en uso de agua ("xeriscaping") * auditoría y reequipamiento de viviendas y negocios * reclamación de aguas * programas de educación pública Esta sección provee acceso a fuentes primarias de ayuda e información disponibles a su comunidad para implementar Buenas Prácticas de Manejo para eficiencia de Agua. Regresar al comienzo
HOME
| SEARCH
|